Tomas de colegios, universidades, embajadas, sedes de partidos políticos y de organizaciones internacionales; paros, marchas, disturbios, represión policial y cientos de detenidos han sido el escenario, durante las últimas semanas, de la tramitación en el Congreso de Chile de la Ley General de Educación (LGE).
Los estudiantes secundarios y universitarios coordinados advierten que no detendrán las movilizaciones hasta que el gobierno se abra al diálogo y escuche su voz. Los profesores, padres, apoderados y otros sectores sociales también se suman a la discusión.
¿Por qué el descontento con el actual sistema de educación y la nueva iniciativa legislativa?. Para encontrar la respuesta, especialistas recomiendan indagar en la historia del país y centrar la mirada en 1973, año del golpe militar.
Estado docente
En conversación con BBC Mundo, Loreto Egaña, directora ejecutiva del Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación (PIIE), explicó que hasta 1973 el sistema educativo en Chile era fiscal, lo que se traducía principalmente en una enseñanza administrada por el Estado, gratuita y de calidad.
Loreto Egaña, directora ejecutiva de PIIE
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Según señala un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a la vez se establecieron mecanismos que facilitaron la apertura de escuelas privadas, que también reciben subsidios estatales por cada estudiante matriculado.
"Las autoridades militares esperaban que la iniciativa privada resolviera los principales problemas de la educación: atención a la demanda y logros en los aprendizajes. Ello, mediante la lógica del mercado aplicada a la educación, en especial, la competencia", establece el estudio.
"Eso es no entender en qué consiste un sistema educativo ni lo que es la sociedad chilena en términos de sus desigualdades sociales y económicas; pusieron a competir a todos los sectores", afirmó Egaña.
Discriminación
Un día antes de dejar el poder en 1990, el gobernante de facto Augusto Pinochet promulgó la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), que perpetúa el sistema que se había estado implementado desde los años ochenta.
Según datos de las Naciones Unidas, actualmente en Chile los alumnos de un nivel socioeconómico medio-bajo ingresan mayoritariamente a establecimientos municipales, mientras que los de estrato medio-alto estudian principalmente en instituciones privadas.
Bachelet afirma que tiene un fuerte compromiso con la educación pública.
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"El sistema de ingreso a la educación superior es limitado y excluyente, ya que el diseño de la puerta de entrada al sistema margina precisamente a los jóvenes más vulnerables de la sociedad", plantea el estudio.
Para la UNESCO, si los recursos y la calidad se concentran en algunos tipos de establecimientos y en ciertos grupos socioeconómicos "se está en presencia de una situación de discriminación".
Algunos avances
Loreto Egaña dijo a BBC Mundo que desde 1990 los gobiernos de la coalición llamada Concertación han implementado políticas educativas significativas como la reforma curricular y la ampliación de los años de educación obligatoria, y ha habido avances en infraestructura, en las condiciones del trabajo docente y se han triplicado los recursos asignados.
Amador Sepúlveda vocero estudiantil
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"El rol subsidiario es diametralmente distinto de lo que debería ser el Estado docente o la responsabilidad pública por la educación. Ése es el gran cambio neoliberal que se implementó en nuestra sociedad", aseguró la investigadora.
"Lo que hace la privatización y el modelo de mercado chileno es sincerar socialmente el fenómeno de la exclusión; hacerlo descarnadamente evidente. Cuando el gobierno militar inició la privatización de la educación en Chile no se buscaba crear un sistema educativo igualitario. El sistema no fue concebido para ser igualitario, del mismo modo como no hay -no puede haber- mercado igualitario", sostiene el informe de la UNESCO.
Pingüinos movilizados
En el 2006, el movimiento estudiantil lideró la llamada "revolución pingüina" y entre sus demandas estaba la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), heredada del régimen militar.
El gobierno ha hecho énfasis en que tiene un fuerte compromiso con la educación pública y hoy espera derogar la LOCE y promulgar la nueva Ley General de Educación, iniciativa que actualmente está en el Senado luego de ser aprobada la semana pasada en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, los estudiantes se encuentran nuevamente organizados y realizan movilizaciones para impedir la aprobación de una ley que consideran no los representa ni resuelve los problemas de fondo de la educación chilena.
Mientras se reunía junto a miles de estudiantes para marchar por el centro de Santiago, Amador Sepúlveda vocero de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes de Universitarios y Secundarios (ACEUS) conversó con BBC Mundo.
Javiera Campos, estudiante secundaria
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"Lamentablemente, luego se hace un pacto entre el gobierno y la oposición (de derecha) en el que se cambian totalmente las reglas del juego".
Y agregó: "Creemos que es importante hacer un cambio del modelo de educación. Hoy la discusión pasa por temas transversales como lo son por ejemplo, la administración de la educación, el rol del Estado dentro de la educación y el financiamiento".
Javiera Campos, estudiante secundaria y también vocera de ACEUS compartió su mirada con BBC Mundo.
"Este modelo hace que nuestra educación se divida en educación para ricos y educación para pobres. Hoy los estudiantes nos estamos manifestando en contra de eso porque queremos tener una educación de calidad, gratuita y de acceso a todos", dice.
"La LGE tiene cambios en casos puntuales pero a nivel sustancial sigue siendo lo mismo. Vamos a seguir movilizándonos hasta que se nos escuche".
Según las Naciones Unidas, "la desigualdad, la inequidad y la debilidad en la construcción de una ciudadanía para la democracia, encuentran su correlato casi perfecto en la forma como se organiza y se imparte la educación en Chile".


Este artículo,hace una breve síntesis de algunos de los problemas que tienen en tan mal pie a la educación chilena. Es evidente que un sistema basado en la subsidiaridad iba traer consigo una desigual calidad de educación,debido a que los sectores que no pueden pagar deben conformarse con un magro subsidio estatal y que considera para su pago indicadores de carácter variable como el pago por asistencia media, lo que en sectores de alta vulnerabilidad hace casi imposible de alcanzar una cuota decente y adecuada de aporte fiscal ,lo que acentua aún más la inequidad. En alguna medidada con la Ley de financiamiento compartido algunos sectores medio bajos han podido acortar la brecha y distancia con el sector municipal y se espera ,que con la nueva normativa de Ley SEP se pueda avanzar en acortar las desigualdades entre los que tienen como pagar por la educación de sus hijos ,de aquellos que no la tienen